Tech Foundries es un nuevo tipo de compañía global que pone en práctica una novedosa metodología de crecimiento y desarrollo. Focalizando nuestra actividad en el entorno de las nuevas necesidades que la tecnología plantea a las personas. Nuestra estrategia pasa por utilizar todos los recursos que nos ofrece esa tecnología aplicándola a mejorar la calidad de vida. Una gran idea como punto de partida a la que Tech Foundries añade la experiencia y los recursos necesarios para materializarla y convertirla en una realidad.

La falta de accesibilidad a la tecnología es una de las barreras que el sector todavía no ha sabido romper para llegar a los usuarios que no pueden asimilar todo lo nuevo que aparece. Algunos de los factores a tener en cuenta para conseguirlo son la estandarización y compatibilidad entre tecnologías pasadas y presentes, la integración de dispositivos, su intuitividad y facilidad de uso (usabilidad), la experiencia satisfactoria percibida en la utilización inicial y, por supuesto, los precios.


La necesidad de tener dispositivos distintos para controlar servicios similares complica de forma excesiva su uso. Un claro ejemplo lo constituye el control del electrodoméstico de consumo básico en cualquier hogar: la TV. Poder tener al alcance de la mano toda la oferta televisiva, implica instalar dos o más descodificadores y si a esto le sumamos el vídeo o el DVD, necesitamos un mínimo de cuatro mandos a distancia para, simplemente, ver la TV.
A la falta de estandarización y accesibilidad de los dispositivos, hay que sumarle otro de los principales problemas que tendrá el usuario de ocio y entretenimiento en los próximos años: encontrar lo que le interesa entre la inacabable oferta de productos, servicios e información de todo tipo. Hoy en día, la información ya no es conocimiento. El conocimiento se obtiene precisamente a partir de la selección entre la globalidad de los datos a los que se tiene acceso.

Y ese es el punto de partida y el motivo por el cual Tech Foundries se plantea desarrollar un sistema que, no sólo permita encontrar nuevas funcionalidades a la red y a la tecnología en general, sino que sea capaz de anticiparse al propio usuario para ofrecerle lo que necesita en cada momento y según sus experiencias anteriores.

Es una simple cuestión de tiempo que la concentración de transacciones nos evoque la inquietud del que se sabe vigilado, monitorizado hasta límites que sonrojarían al mismísimo Big Brother de Orwell. La privacidad y honestidad en la relación entre el infomediario y el usuario/consumidor marcará la diferencia entre un proyecto 'empresarial' pensando en el medio-largo plazo y un proyecto 'especulador' pensando en el corto plazo.